| 

|
APOCALYPTICA
London, Astoria. 12/12/08
Metalaako no se limita al territorio nacional así que como buenos sabuesos del metal, seguimos a nuestros grupos fetiche hasta el infinito y más allá en la medida que nuestro bolsillo nos lo permite.
Con la mochila al hombro y la expectación ante el último concierto de Antero Manninen como componente de los cellistas que llegaron del norte, Metalaakko se planto, frío de diciembre a las espaldas, en el mítico Astoria londinense para presenciar lo que se suponía era el broche final a un Worlds Collide tour que ha llevado a Apocalyptica por medio mundo desde que retomaron la carretera en otoño de 2007.
La primera de las gratas sorpresas llegaba con los teloneros, unos finlandeses (como no) Swallow the Sun, que con atmósferas sonoras de lo mas envolventes y una gutural voz de su cantante nos hacían sacar el boli y apuntar su nombre para próximas investigaciones.
Y finalmente Apocalyptica. El habitual intro de worlds collide sacaba a Eicca Toppinen y compañía al escenario para ocupar sus sitios, mientras que Antero lo hacia por última vez. Lejos de mostrar emoción alguna frente a esta última puesta en escena, el maestro ejecutaba la obra con su perfección habitual sin importar que estuviera siendo el protagonista absoluto. Un Refuse/resist firmado por sepultura que lejos de perder personalidad, gana en las manos de un cello, abría el concierto para dar paso a grandes temas de Worlds Collide como son Grace o Ion . Los singles de su exitoso homónimo Apocalyptica Life Burns y Bittersweet , caían uno detrás de otro, este ultimo en su versión instrumental obviamente, engrandeciendo cada nota del tema. Los clásicos de Metallica son un acierto seguro y nunca fallan en el show de los cuatro de Helsinki, que sin olvidar quien tiene la culpa de que empezaran en este negocio, aturden al personal con lo que es ya un clásico, Seek&Destroy y con uno que no lo es menos, el impoluto a la luz del cello, Nothing Else matters . La noche tocaba a su fin cuando aun parecía que no había empezado (es lo que tienen los conciertos que se disfrutan y los conciertos en horario anglosajón: que vuelan) con un archiconocido Last Christmas de Wham para cerrar el telón en sustitución del ya habitual Ruska . La proximidad de las fechas navideñas y un aura de nostalgia confesa ante el fin de un tour hacía encajar perfectamente la canción de George Michael en aquel 12 de diciembre de 2008 en que, Apocalyptica ponía fin a un año de conciertos y de glorias como si de un caballero de esos que retorna a casa se tratara.
|