The Black Dahlia Murder, 3 Inches of Blood, Carnifex, The Faceless, Necrophobic, Obscura e Ingested
Madrid, Joy Eslava, 27.01.10
En lo que suponía su segunda visita a nuestro país en menos de un año – la anterior vez tuvo lugar en la Sala Caracol -, The Black Dahlia Murder se hicieron rodear de un granado cartel de bandas procedentes del deathcore y black metal que hizo las delicias de los amantes de los sonidos más extremos.
A Ingested y Carnifex, que presentaban su nuevo disco “Hell Chose Me”, nos lo perdimos, entrando justo a tiempo para ver a The Faceless, una banda de death metal técnico procedente de California. A pesar de lo complicado de su propuesta, plagada de cambios de ritmos imposibles, consiguieron meterse al público en el bolsillo en el poco tiempo que tuvieron, demostrando su buen hacer sobre el escenario. A continuación salieron a escena Obscura, un grupo alemán de death metal, que nos ofreció los mejores temas de su álbum “Cosmogenesis” pero que no logró cuajar entre el respetable. Por último, y antes del plato fuerte de la noche, Necrophobic – una de las formaciones más longevas del death metal sueco, con ex –miembros de Therion y Dismember entre sus filas- dejaron el ambiente caldeado para el apocalipsis sonoro que vendría a continuación.
Con la reciente salida de su carismático vocalista Jamie Hooper, los canadienses 3 Inches of Blood regresaban a Madrid después de aquel antológico concierto junto a Trivium y Still Remains en Moby Dick. Y lo hacían con un nuevo trabajo bajo el brazo, “Here Waits Thy Doom”, que defendieron de la mejor manera posible, con un enérgico directo donde no se dejaron ninguno de sus mejores temas; desde la poderosa “The Goatriders Horde”, pasando por canciones como “Battles and Brotherhood” o “Silent Killer”, hasta llegar a un clásico de la talla de “Destroy the Orcs”. En definitiva, que pusieron el listón muy alto a la espera de lo que nos brindaran el quinteto americano.
Pero fue salir la formación encabezada por Trevor Strnad y olvidarnos completamente de lo anteriormente visto y oído. Con un inicio tan intenso como “Funeral Thirst”, la canción que les dio a conocer en el panorama internacional, el grupo, reforzado con la incorporación del ex-guitarrista de Arsis Ryan Knight, ofreció al público madrileño toda una lección de metal extremo gracias a temas como “What a Horrible Night to Have a Curse”, “Miasma” o “Everything went black”, que concluyó con el mejor tema de su último disco “Deflorate”, “I will return”. Hecho que esperemos no tarden mucho en cumplir ya que fue uno de los mejores conciertos de metal de los últimos años.
Isaac Sacristán